Comienza un nuevo año, pasamos la hoja y anotamos los proyectos para este año. Pero, acaso terminamos los del año pasado? ¿ Y, cómo lo terminamos? Creo que hay dos formas de vivir. Una, IMPROVISANDO CADA DÍA que no deja de tener su encanto; la OTRA EJECUTANDO NUESTRO PROYECTO DE VIDA, que a primera vista nos imprime cierto ritmo sujeto a un programa a ejecutar, digamos encasillados, "cuadriculados" como dice mi hijo mayor.
Sin embargo, personalmente apuesto a lo medianamente seguro. Me planteo metas, para lograrlas planifico mi tiempo y mi bolsillo, cuando ya tengo ambas cosas en "su punto" ejecuto. De esta forma el único préstamo a largo plazo fue por la compra de la casa, para lo demás siempre "guardamos pan para Mayo" como decía mi madre, que de eso sabía mucho sin haber estudiado Economía ni Finanzas. Y siguiendo la línea, papá decía "de grano en grano se llena el saco". Ambos tenían toda la razón.
Ayer, en la charla mensual, conversamos sobre este tema. Lo peor que se puede hacer es comenzar con deudas!!! ni el año ni la vida de matrimonio. Así van a estar angustiados, ingrediente que ayuda mucho a que la relación matrimonial que comienza tenga tormentas en verano. Todos hemos leído sendos avisos publicitarios que nos han advertido de la crisis, pese al optimismo presidencial, y hemos visto cómo a nivel mundial las ventas no han sido las de otros años en ningún país desarrollado, sigamos la pauta todo este año. Les aseguro que un pequeño ajuste no nos viena mal.
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