Hola!!!! A partir de hoy día nos estaremos comunicando con más frecuencia. Este largo silencio se debió ante todo a lo absorvente que puede llegar a ser un trabajo si tú lo permites, te aisla de todo y de todos lo cual está mal desde todo punto de vista. A nivel del hogar, no te deja comunicarte con los tuyos; a nivel amical te aislas de los amigos. Ambas cosas están mal porque la comunicación con los seres con los que convives no debe romperse nunca. Luego vienen los lamentos, como en aquel vals criollo que dice "dónde están mis amigos...no los veo".
Hace alguno años atras formamos un grupo de señoras vecinas, con las que nos conocíamos de vista desde que nos mudamos a esta urbanización. Del saludo y la sonrisa no pasábamos. Nuestros hijos habían crecido y tomado su rumbo, la mayoría estábamos con el esposo y algunas estaban solas. Pensé entonces que sería de gran ayuda reunirnos para intercambiar opiniones, compartir sentimientos, etc. Desde entonces hemos viajado juntas en varias oportunidades, nos reunimos una vez al mes, compartimos penas y soledades, distancias y lo que me alegra mucho es que algunas han llegado a compatibilizar con unas más que con otras y ya no se sienten solas, están acompañadas.
Suele pasar lo mismo en los hogares, tanto de parejas que recién inician su vida matrimonial como en las que ya hemos recorrido un largo tramo del camino. Una y ota vez les digo, no dejemos de conversar, hay tantas ocasiones para hacerlo: en la sobremesa, a raiz de una noticia, con los niños cuando regresan de las aulas de clase, o cuando vamos con ellos a dar una vueltecita, en fin no desperdiciemos la ocasión para dialogar. Un abrazo y nos estamos comunicando.
Hace alguno años atras formamos un grupo de señoras vecinas, con las que nos conocíamos de vista desde que nos mudamos a esta urbanización. Del saludo y la sonrisa no pasábamos. Nuestros hijos habían crecido y tomado su rumbo, la mayoría estábamos con el esposo y algunas estaban solas. Pensé entonces que sería de gran ayuda reunirnos para intercambiar opiniones, compartir sentimientos, etc. Desde entonces hemos viajado juntas en varias oportunidades, nos reunimos una vez al mes, compartimos penas y soledades, distancias y lo que me alegra mucho es que algunas han llegado a compatibilizar con unas más que con otras y ya no se sienten solas, están acompañadas.
Suele pasar lo mismo en los hogares, tanto de parejas que recién inician su vida matrimonial como en las que ya hemos recorrido un largo tramo del camino. Una y ota vez les digo, no dejemos de conversar, hay tantas ocasiones para hacerlo: en la sobremesa, a raiz de una noticia, con los niños cuando regresan de las aulas de clase, o cuando vamos con ellos a dar una vueltecita, en fin no desperdiciemos la ocasión para dialogar. Un abrazo y nos estamos comunicando.