martes, 1 de febrero de 2011

REENCUENTRO

Hola!!!! A partir de hoy día nos estaremos comunicando con más frecuencia. Este largo silencio se debió ante todo a lo absorvente que puede llegar a ser un trabajo si tú lo permites, te aisla de todo y de todos lo cual está mal desde todo punto de vista. A nivel del hogar, no te deja comunicarte con los tuyos; a nivel amical te aislas de los amigos. Ambas cosas están mal porque la comunicación con los seres con los que convives no debe romperse nunca. Luego vienen los lamentos, como en aquel vals criollo que dice "dónde están mis amigos...no los veo".
Hace alguno años atras formamos un grupo de señoras vecinas, con las que nos conocíamos de vista desde que nos mudamos a esta urbanización. Del saludo y la sonrisa no pasábamos. Nuestros hijos habían crecido y tomado su rumbo, la mayoría estábamos con el esposo y algunas estaban solas. Pensé entonces que sería de gran ayuda reunirnos para intercambiar opiniones, compartir sentimientos, etc. Desde entonces hemos viajado juntas en varias oportunidades, nos reunimos una vez al mes, compartimos penas y soledades, distancias y lo que me alegra mucho es que algunas han llegado a compatibilizar con unas más que con otras y ya no se sienten solas, están acompañadas.

Suele pasar lo mismo en los hogares, tanto de parejas que recién inician su vida matrimonial como en las que ya hemos recorrido un largo tramo del camino. Una y ota vez les digo, no dejemos de conversar, hay tantas ocasiones para hacerlo: en la sobremesa, a raiz de una noticia, con los niños cuando regresan de las aulas de clase, o cuando vamos con ellos a dar una vueltecita, en fin no desperdiciemos la ocasión para dialogar. Un abrazo y nos estamos comunicando.

miércoles, 7 de abril de 2010

EL DESENCUENTRO

Esta nota va dirigida a dos personas muy queridas para mi. Una es prima mía y la otra mi sobrina. Ambas mujeres jóvenes, la primera tiene tres hijas y la segunda una niña de tres años y medio y espera otro niño. Ambas confrontan el mismo problema: el desencuentro con su pareja. ¿Por qué se produce el desencuentro? ¿Falta de comunicación? ¿Diferencias culturales? ¿Apremio económico? Cualquier motivo puede dar lugar al desencuentro. Si no se conversa con claridad sobre los temas cotidianos, si en efecto hay diferencias culturales (sea por que la pareja tiene una profesión y la otra no, o por diferencias de nacionalidad), cuando el dinero se escurre como agua entre los dedos (más aún cuando ya no se es uno, sino dos o tres o más) puede ser el detonante que desencadene primero el silencio y ante el apremio de diálogo, la agresión en toda su gama.
Es difícil llegar a comunicarse con el otro. Cada persona tiene "su mundo" del que no es fácil salir, romper el cascarón. Todo depende de la crianza en el hogar. Si se crece dentro de un hogar en el que predomina la sumisión y se hace lo que el padre o madre ordene sin capacidad de réplica; si el niño no crece en un ambiente en el que pueda expresarse sea mediante la risa "no es bonito reirse de ese modo", el llanto "solo las niñas lloran", u oralmente cuando dice "no quiero", "no me gusta" y no se le pregunta por qué razón no quiere o no le gusta; cuando los padres "no tienen tiempo" para compartir con sus hijos pequeñas experiencias; cuándo los adolescentes vuelven el rostro y solo encuentran miradas de censura en lugar de un rostro abierto a la comunicación o el abrazo de sus padres, que le hagan sentir que es querido y comprendido, la persona crece llena de temores y con dificultad para comunicarse. Esto repercute cuando se decide a formar familia. Como él o ella la otra persona también ha pasado por los mismos trances pero en distinta forma, son dos desconocidos que en un momento dado se encuentran y forman pareja pero ninguno de ellos sabe en realidad nada del otro.
Toma tiempo aproximarse al mundo interior del otro, ambos deben estar convencidos de hacer el camino juntos. De otro modo al primer tropiezo caen y no tienen la fuerza necesaria para levantarse y seguir caminando.
Insisto; hablen más, cuéntense su infancia, qué hacían en su adolescencia, ¿Tuvieron un primer amor?, ¿Cómo fue esta experiencia? Comiencen hablando sobre cosas del diario acontecer, llegará el momento en el que les será fácil conversar sobre cualquier tema. El silencio y el ostracismo no ayudan en nada en un matrimonio.

miércoles, 3 de junio de 2009

TIEMPO DE VACACIONES

Es saludable tomarse un tiempo para reflexionar. Romper con la rutina y airear la mente, limpiar el espíritu, renovar fuerzas para seguir. Es más, al tomar distancia con el diario vivir como que se ve el lado que no vemos de cerca. En perspectiva se hace más sencillo distinguir la silueta, es un decir claro está. Puede pasar que idealicemos la situación. Cómo mantener la cabeza fria? Pues nada, simplemente tratar de ser objetiva. No es fácil. Pasé horas hablando con una amiga joven. Tiene cuarenta años y aún no ha podido desprenderse del "recuerdo" de hechos que marcaron su vida. Dejamos en claro que no se puede vivir como los "condenados" arrastrando per sécula seculorum las cadenas. En este caso no nos ayuda en nada el recuerdo, nos sirve de ancla o de venda sobre los ojos y no nos deja ver lo que está allí frente a nosotros. Mi amiga ha logrado sola un sinfin de triunfos personales pero no los ve. espero que después de nuestras charlas interminables pueda vislumbrarlos y sentirse bien consigo misma.

jueves, 19 de febrero de 2009

PRIMERO TU

Acabo de recibir un correo de una amiga que me ha recordado un punto: PRIMERO TU. Cierto, muy cierta esta afirmación. Mientras estás soltera te preocupas por tu persona, te mantienes atractiva, bella, cuidas tu figura, cultivas tu mente. Un buen día conoces a la persona con la que vas a hacer el camino, te casas, tienen hijos y en la carrera diaria de compartir tu tiempo entre el trabajo, el marido, los hijos, la casa, los compromisos sociales te vas quedando rezagada y un buen día te miras al espejo y no reconoces a la persona que está frente a tí. Vuelves la cabeza y encuentras que eres una extraña para tu esposo e hijos. ¿Cuándo pasó? ¿En qué recodo del camino se quedó aquella mujer que eras cuando te casaste?
En el afán de recuperarte a veces caes en extremos como el de las cirujías plásticas pretendiendo desandar el camino andado y ser aquella jovencita de ayer. O ante la impotencia te rindes y terminas en el divorcio.
Como ves este tema es inagotable y podríamos abarcas páginas de páginas, soluciones? cada persona debe recapacitar sobre su estado actual y a partir de allí examinar con honestidad qué ha hecho de su matrimonio, corregir si es necesario y si no te es posible hacerlo sola acudir a consejería hay infinidad de medios que te pueden ayudar a recuperarte y salir del hoyo en el que involuntariamente has caido.

jueves, 8 de enero de 2009

2009

Comienza un nuevo año, pasamos la hoja y anotamos los proyectos para este año. Pero, acaso terminamos los del año pasado? ¿ Y, cómo lo terminamos? Creo que hay dos formas de vivir. Una, IMPROVISANDO CADA DÍA que no deja de tener su encanto; la OTRA EJECUTANDO NUESTRO PROYECTO DE VIDA, que a primera vista nos imprime cierto ritmo sujeto a un programa a ejecutar, digamos encasillados, "cuadriculados" como dice mi hijo mayor.
Sin embargo, personalmente apuesto a lo medianamente seguro. Me planteo metas, para lograrlas planifico mi tiempo y mi bolsillo, cuando ya tengo ambas cosas en "su punto" ejecuto. De esta forma el único préstamo a largo plazo fue por la compra de la casa, para lo demás siempre "guardamos pan para Mayo" como decía mi madre, que de eso sabía mucho sin haber estudiado Economía ni Finanzas. Y siguiendo la línea, papá decía "de grano en grano se llena el saco". Ambos tenían toda la razón.
Ayer, en la charla mensual, conversamos sobre este tema. Lo peor que se puede hacer es comenzar con deudas!!! ni el año ni la vida de matrimonio. Así van a estar angustiados, ingrediente que ayuda mucho a que la relación matrimonial que comienza tenga tormentas en verano. Todos hemos leído sendos avisos publicitarios que nos han advertido de la crisis, pese al optimismo presidencial, y hemos visto cómo a nivel mundial las ventas no han sido las de otros años en ningún país desarrollado, sigamos la pauta todo este año. Les aseguro que un pequeño ajuste no nos viena mal.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

PROMESAS

Cuando se contrae matrimonio se promete: lealtad, fidelidad, amor, compañía...a lo largo de la vida matrimonial, sea en la pobreza o en la abundancia, en la salud o en la enfermedad. Las circunstancias de la vida misma ponen a prueba el alcance de las promesas matrimoniales, que tan profundo es el sentimiento que nos lleva ante el altar? Podremos llegar hasta el final sin quebrantar este compromiso de vida? Cuando escucho a las parejas jóvenes decir "si al segundo año veo que no nos entendemos me divorcio y ya" se me escarapela el cuerpo. Me pregunto cómo llegó esta joven a tomar la decisión de casarse. Qué motivos la impulsaron a embarcarse en una tarea tan delicada como es el matrimonio.
La pareja debe estar convencida que juntos podrán hacer vida en común, apoyándose mutuamente, cultivando constantemente ese sentimiento que los llevó a tomar la decisión de casarse. Convencidos de que en el camino se irán descubriendo el uno al otro y aceptándose tal como son. Claro antes deben aceptarse a sí mismos, de otro modo cómo podrían aceptar al otro? Quién se casa pensando que es capaz de "cambiar" y "amoldar" a la otra persona a su imagen y semejanza, está perdido en el espacio sideral. Nadie cambia ni se amolda, cada ser humano tiene su propia identidad y hay que respetarla. Precisamente del respeto hacia el otro es que nace la admiración por la pareja. De tal modo que semjante hipótesis hay que eliminarla. La promesa matrimonial conlleva el respeto hacia el otro en sus diversas manifestaciones.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¿DISCUTIR ES PELEAR?

Solemos decir las cartas sobre la mesa en alusión al juego de barajas cuando queremos ver las cartas del contendor. De igual modo usamos la frase cuando queremos escuchar la versión de los hechos de la otra parte, esto claro dentro del margen de una discusión entre dos personas maduras emocionalmente. Pero las más de las veces, nada de esto se da. Ambas partes abordan el tema desde el flanco del ataque personal y por ende reciben la respuesta respectiva. No se aborda el tema de fondo, se va a la periferia de la agresión verbal; al final queda el sinsabor de las palabras dichas, el malestar íntimo, el silencio. Esto cuando se paró la "discusión", vamos a decir, a tiempo. La autoestima de las personas es menoscabada. El mal trato es psicológico.
En los otros casos, cuando se agota el diccionario, es decir cuando los epítetos han ido subiendo de tono, es como que el camino andado ya no se puede desandar. Entonces la herida ya no es tan superficial. Es profunda, porque al calor de las palabras incluso se han tocado los vínculos familiares, involucrando a terceros en algo que solo es de dos personas y rebazando los límites de la pareja y de su hogar. Se ha tocado la puerta de la injuria.
A diario solemos leer o escuchar la crónica policial dando cuenta de los uxoricidios, es decir de la muerte a manos del cónyuge o la pareja. La violencia que se inició como una llamita pequeña, como el destello de un fósforo, ha terminado por arrazar la vida de los protagonistas de una historia que comenzó cuando se enamoraron.
No estamos acostumbrados en primer lugar a conversar, a comentar los acontecimientos del día ni con la pareja ni con nuestros hijos, ni a comentar las noticias. De ese diálogo diario, de ese intercambio de información va naciendo el conocimiento de la vida ajena al hogar, de la otra persona; de nuestro interlocutor. De allí nace el conocimiento de las discrepancias, el conocimiento de las opiniones de nuestra pareja o de nuestros hijos. De este diario ejercicio nace la costumbre de llevar las discusiones (viene de discurso) con serenidad, con la tranquilidad necesaria. En casa solía convocar a mesa redonda de tanto en tanto. Sobre todo cuando el clima familiar se ponía tenso por una serie de razones (económicas) que nos tocó vivir a causa de las crisis que nuestra generación ha vivido, devaluaciones que hicieron temblar no solo la economía del país sino la estabilidad de muchísimos hogares.
Entonces, como siempre, establecimos prioridades, con la participación de toda la familia. Los niños querían tal o cual cosa. Presupuesto en mano les demostrábamos que no era posible al momento. Que tendríamos que reducir tal o cual gasto para poder comprar tal o cual cosa. Así fuimos aprendiendo a intercambiar ideas, a discutir con las cartas sobre la mesa y evitamos los altercados, ellos y nosotros aprendimos a dialogar.