lunes, 20 de octubre de 2008

ELEGIR ESTAR DE BUEN HUMOR

Hoy recibí un correo electrónico de mi primo Edwin, en el que planteaba justamente la elección del día: Estar de buen humor o de mal humor. Es decir tomar las cosas del lado positivo o del negativo. Justamente la semana pasada tuve otra charla pre matrimonial. Uno de los novios estaba alterado. Apenas al comenzar me preguntó "¿Porqué me mira?" en un tono de voz cortante pese a su sonrisa, que no alegraba sino desfiguraba su rostro; la novia se sonrojó y le dió una patadita que seguro pensó nadie había visto. Le expliqué con claridad que cuando hablo siempre miro a las personas directo a los ojos y me gusta que correspondan a la mirada porque ello significa que estamos en contacto. establecer el contacto visual es importante cuando una persona habla con otra. Volviendo al tema del buen humor. Al parecer este señor estaba impregnado de mal humor. A la defensiva. Pensé, debe estar cansado de la rutina diaria, como si la novia me hubiera leído la mente dijo con cierto temor: "Es medio loco siempre está así" .
Me pregunto cómo va a ser ese matrimonio. Si ya de por sí la convivencia no es nada fácil, con una persona que tiene esa carga negativa consigo cómo se puede convivir?.
La vida en sí plantea a diario una serie de imprevistos que te ponen en una encrucijada ¿Qué hago? Les decía que lo primero sería analizar la situación con la mayor calma posible. Tratar de encontrar el lado positivo del acontecimiento. Esto ayuda a bajar la tensión del momento.
Hace poco recibí la llamada de un amigo que vive fuera del país. Me contó que estaba en la sala de cirujía del hospital a punto de ser operado de un tumor canceroso que le habían detectado en el riñón. De pronto el médico recibió una llamada de urgencia y le explicó que debía dejarlo allí por unas horas porque debía operar en la sala de emergencias. El se quedó tranquilo y aprovechó para reflexionar "Por algo será", se dijo. Se levantó de la camilla, fue a su habitación, se vistió y salió del hospital. Se paró en el umbral de la salida y miró el espacio exterior. Le pareció más hermoso que nunca. Entonces decidió optimizar su enfermedad. Se ha puesto a régimen alimenticio y va a chequerase con su médico. Este le ha dicho que siga haciendo lo que esté haciendo porque el tumor no ha crecido, que al parecer está reduciéndose.
Es decír ha optado por vivir de buen humor frente a esta contingencia.
Cuántas veces amanecemos con el NO frente a nuestros ojos y es así como nos va en el día. Nada Me sale bien, decimos, pero qué hacemos para que nos salgan bien las cosas? En la vida de pareja este punto es vital. Qué hacemos para vivir bien? Solemos bromear? Nos reímos juntos? Es decir COMPARTIMOS las pequeñas cosas? Estamos dispuestos a capturar la cotidianidad las pequeñas cosas bellas que a diario se nos dan gratuitamente? Estamos dispuestos a sonreír? a estar de BUEN HUMOR?

sábado, 11 de octubre de 2008

PAGINAS SUELTAS

En momentos como los que estamos viviendo plagados de corruptelas, corrupciones y corruptos la pregunta que surge de inmediato es ¿Qué clase de familia tuvo este individuo? ¿Que pasó, en todo caso, durante el transcurso de su vida que lo llevó a cometer estos actos? ¿Cuándo es que se inicia este proceso?
Sabemos que los padres tenemos la obligación de alimentar a nuestros hijos, educarlos, formarlos, darles los medios necesarios para que cuando sean adultos sean hombres de bien, pero dentro de los límites de nuestras posibilidades.
¿Qué se entiende por alimentos? No solo los alimentos como tales, de acuerdo a nuestro ordenamiento civil implica el vestido, la atención médica, la escolaridad, las actividades complementarias para su buen desarrollo. Hoy más que nunca necesarias, dada la alta competencia a la que deben enfrentarse. En este rubro entran pues las recomendaciones de una alimentación balanceada, el chequeo médico para detectar alguna que otra deficiencia o dolencia; y lo que es tanto o más importante: la participación de ambos padres en el desarrollo escolar de los hijos. Suelo decir que los niños no nacen por generación espontánea, se requiere de la participación de dos seres humanos para que se de el proceso de gestación. De tal modo no se trata de "tu" hijo sino de "nuestro" hijo. Es cierto que a veces estamos cansados por la jornada diaria pero las reuniones de padres de familia son cada bimestre, de tal modo que debemos procurar asistir ambos a dichas reuniones, salvo que se nos convoque para casos especiales. Los fines de semana tratemos de compartir nuestro tiempo juntos. Un niño seguro será un hombre feliz.
Recuerden que los profesores INSTRUYEN, es decir dan conocimientos, los padres EDUCAMOS. Hay personas que dicen "para eso los he matriculado en un buen colegio", no deleguemos en terceros nuestra responsabilidad.
El vocablo educar tiene un amplio espectro. Desde las normas de higiene, el comportamiento en casa y fuera de ella (los buenos modales), hasta el respeto por sí mismos y por ende por los otros, sea cual fuere su calidad personal. Este es un rubro que tocaremos más adelante.
El conjunto constituido por la instrucción, educación, y obtención o desarrollo de habilidades que proporcionemos a nuestros hijos harán del niño una persona de éxito.
La formación religiosa, sea cual sea el credo, si es llevada con convicción, es una base fundamental. Es más si se es agnóstico, la moral y la ética de los padres influirá en forma definitiva en los hijos. La enseñanza recibida de los padres perdura en el tiempo y en el espacio.

martes, 7 de octubre de 2008

UN PASO CON AMOR Y OTRO CON BUEN HUMOR

Esta es una frase de un un muy buen amigo, refiriéndose a cómo debe ser la relación dentro del matrimonio. El diario quehacer: levantarse temprano para ir a trabajar y regresar tarde después de un día ajetreado, es cosa de todos los días. Más aún en esta época en la que lo que falta es el poderoso caballero Don Dinero. Pero allí no acaba el cuento, el asunto es que al regresar a la casa hay que seguir dándole y dándole al trabajo, en este caso arreglar las cosas que se quedaron sin hacer en la mañana, antes de ir al trabajo. Nuestro ordenamiento legal, el Código Civil, preve el caso cuando señala que ambos cónyuges tienen en el hogar los mismos derechos, deberes, responsabilidades y consideraciones y que cuando uno de ellos trabaja fuera del hogar el otro se encarga de las labores hogareñas sin que esto exima al otro de su participación en las mismas. Claro esta rutina termina por agotar y nublar los sentimientos que nos llevaron al matrimonio, si es que no estamos convencidos que la fórmula que plantea este código es buena. Una buena dosis de buen humor ayuda más. El compromiso de tener éxito en esta empresa ayuda más aún.
Aprender a reírnos incluso de nosotros mismos, a tomar la vida con optimismo. Mis hijos me decían que el consejito que les daba sabía a receta de los libros de autoayuda, quién sabe tengan razón. Solía decirles que para mí la vida era como un partido de futbol en el que cada jugador debería ir con la idea de hacer un gol. Que como en toda contienda deportiva de ésta índole les iban a faulear, que recibirían patadas en la canilla, empujones, que me mencionarían con frecuencia (en la forma que suelen hacerlo), que se caerían, etc. etc. pero que ellos con el pundonor que les caracteriza tendrían que levantarse y seguir jugando hasta hacer el punto ganador.
El tiempo les ha demostrado que es así, que si ellos no tuvieran la fortaleza que les caracteriza no hubieran llegado a las metas que han alcanzado, y saben que el ingrediente que ha hecho más fáciles las cosas ha sido el buen humor que llevan consigo para sobreponerse no sólo con entereza sino con alegría a los problemas que la vida diaria les plantea.
Ya en un ámbito más de pareja, la cosa se pone color de hormiga cuando el bolsillo aprieta. Enfrentar restricciones a los gastos que en la época de soltería se hacían, o querer seguir viviendo en ese tren de gastos y compromisos, peor aún. Cómo sonreír en esos momentos? Cómo bromear en esos momentos? Difícil verdad? No se preocupen si están firmemente convencidos de que el matrimonio es para toda la vida, lo van a lograr. No se desanimen.