El matrimonio no es simplemente un documento que se firma y que se puede dejar sin efecto o anularse así como si nada. Conlleva el compromiso de caminar juntos, insisto una vez más que uno de los pilares que sostienen esta relación es el respeto mutuo.
Nuestro ordenamiento legal establece que: El matrimonio es la unión voluntariamente concertada por un varón y una mujer LEGALMENTE APTOS para ella y formalizada con sujeción....¿Qué se entiende por legalmente aptos? ¿Que sea mayor de edad, sano mental y físicamente, que ambos tengan una cultura similar, con una economía suficiente como para sumir las obligaciones económicas provenientes del matrimonio, con la suficiente capacidad moral y ética?
La mayoría de edad supone que el ciudadano que ha cumplido los dieciocho años ha alcanzado la capacidad (legalmente entendida) de discernimiento y libertad de acción. Craso error. El hecho de alcanzar la mayoría de edad no significa que tenga la madurez necesaria para contraer matrimonio, menos para procrear.
Cierto día mi hija, entonces de trece años, me preguntaba entre llantinas de adolescente porqué no podía tener un enamorado como su amiga. Ella cumplía catorce años y me pidió hacer una reunión en casa a lo cual accedimos. Durante la estacte ella y sus otras amigas y amigos bailaban felices entretanto su amiga; la del enamorado, estaba sentada moviendo los pies mientras su galán sujetaba con fuerza su mano impidiéndole ser partícipe de la reunión.
Ese fin de semana fuimos con mis tres hijos a comprar una planta de manzano aún pequeña y la sembramos en el jardín de la casa. En el trayecto les explique todo el proceso de germinación. Según crecía iba explicando a los tres que las varas puestas por mi padre alrededor del arbusto en crecimiento eran para que creciera derecho, es decir tenía que sujetarse en el caso de los seres humanos a ciertas normas de conducta. Cuando empezó a florecer y se cayeron los pétalos se fromaron pequeños frutos que obviamente no podían ser ingeridos. Fueron desarrollándose pero aún estaban verdes, cuando maduraron los cosechamos y disfrutamos de las manzanas. Una que otra no se desarrolló y una que otra se descompuso, moraleja: Todo a su tiempo.
Creo que no sólo es la edad lo que determina la aptitud para el matrimonio. También es el estado de salud. Si bien se preve que las parejas deben hacerse un examen médico, este requisito que todos cumplen no es la suficiente garantía del buen estado de salud de los contrayentes. Es muy, pero muy importante el que estos estén completamente sanos. Así se evitaría el nacimiento de niños infelices. Sí, sé que esta opinión es poco menos de entrar en el tema de la profilaxis social. Pero qué es preferible ¿Que una pareja con problemas de salud procree un niño enfermo o que no procree? Veamos, A y B se casan sabiendo que A tiene antecedentes familiares de enfermedades mentales. Procrean, al cabo de un tiempo uno de los niños desarrolla la enfermedad, no es un niño feliz ni será un hombre sano y todala familia se verá afectada. O cuando tienen tipos de sangre incompatible, o están afectados por TBC o VIH aún así deben casarse?
Conversando sobre el tema me decía una amiga lo importante que es conocer a la familia de la pareja ANTES del matrimonio. Es cierto. Así ambos ven de cerca el panorama familiar con el que van a convivir. C se conoció con D en un viaje que hizo, continuaron comunicándose y D vino a Lima a conocer a la familia de C, que era la mayor de las dos hermanas. Las familias latinas son familias extendidas es decir que solemos reunirnos con frecuencia y formamos un gran grupo familiar, cual era el caso de la familia de C. En el país de origen de D no funciona así, de tal modo que cuando se casaron el dijo tajantemente que ella no podía recibir huéspedes aún si estos fueran sus padres. La vida de aislamiento familiar de ambos lados produjo el decaimiento de las relaciones familiares. Hace pocos meses se han divorciado.
¿Hubo un choque cultural?. He alli otro tema, la afinidad cultural de la pareja. Este desnivel ocasiona un sin número de roces a nivel familiar, sin embargo si quien está, digamos en otro plano se propone mejorar en pro de la relación los problemas se superan, salvo casos en que la diferencia conceptual sea tan grave que no se logre salir del entrampamiento.
Se dice poderoso caballero es don dinero, y es verdad. El dinero en si sirve para solucionar problemas y poner al alcance nuestro la buena alimentación por ende una buena salud, el acceso a los medios de aprendisaje, a la cultura; incluso la vestimenta, es decir que el dinero nos hace la vida llevadera. Cuando el cinturón aprieta es cuando los problemas surgen al no poder atender a las necesidades de la familia bajo los mismos estándares, y hay que restringir los gastos accesorios. De tal manera que antes de casarse sería recomendable coger un lápiz y una hoja de papel y escribir en ella lo que llamamos un presupuesto de gastos familiares. Así se visualiza el panorama que nos espera en cuanto a la economía futura.
El tema de la moral y de la ética de cada persona es uno de los puntos más álgidos de la relación. En el sistema del P A N (padre, adulto, niño) vemos cuán importante es la influencia de la figura paterna en una persona. Hace poco asistiendo a una consulta de violencia familiar, ella me refería que recién se había enterado que su suegra durante su etapa de soltería había sido una persona de conducta dudosa y su suegro un marido abusador. Allí estaba la respuesta a los problemas que afrontaba. Su esposo la había maltratado física y mentalmente durante años y había sostenido una relación paralela y ahora pretendía que sus hijos lo aceptaran como "normal". Este hombre no había sabido depurar las influencias negativas de sus padres y quedarse solo con lo que era bueno, había asimilado en su totalidad estas vamos a llamar costumbres y las aceptaba como naturales, es decir no sabía diferenciar entre lo inmoral y la falta de ética de sus actitudes y las actitudes positivas de otras personas como su esposa e hijos. Para terminar, también ella era hija de una madre sumisa aún cuando su progenitor habia sido un buen hombre, la madre nunca fue capaz de desarrollarse como persona. Ahora las hijas de la consultante eran las que le había dicho Basta!.