miércoles, 10 de diciembre de 2008

PROMESAS

Cuando se contrae matrimonio se promete: lealtad, fidelidad, amor, compañía...a lo largo de la vida matrimonial, sea en la pobreza o en la abundancia, en la salud o en la enfermedad. Las circunstancias de la vida misma ponen a prueba el alcance de las promesas matrimoniales, que tan profundo es el sentimiento que nos lleva ante el altar? Podremos llegar hasta el final sin quebrantar este compromiso de vida? Cuando escucho a las parejas jóvenes decir "si al segundo año veo que no nos entendemos me divorcio y ya" se me escarapela el cuerpo. Me pregunto cómo llegó esta joven a tomar la decisión de casarse. Qué motivos la impulsaron a embarcarse en una tarea tan delicada como es el matrimonio.
La pareja debe estar convencida que juntos podrán hacer vida en común, apoyándose mutuamente, cultivando constantemente ese sentimiento que los llevó a tomar la decisión de casarse. Convencidos de que en el camino se irán descubriendo el uno al otro y aceptándose tal como son. Claro antes deben aceptarse a sí mismos, de otro modo cómo podrían aceptar al otro? Quién se casa pensando que es capaz de "cambiar" y "amoldar" a la otra persona a su imagen y semejanza, está perdido en el espacio sideral. Nadie cambia ni se amolda, cada ser humano tiene su propia identidad y hay que respetarla. Precisamente del respeto hacia el otro es que nace la admiración por la pareja. De tal modo que semjante hipótesis hay que eliminarla. La promesa matrimonial conlleva el respeto hacia el otro en sus diversas manifestaciones.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¿DISCUTIR ES PELEAR?

Solemos decir las cartas sobre la mesa en alusión al juego de barajas cuando queremos ver las cartas del contendor. De igual modo usamos la frase cuando queremos escuchar la versión de los hechos de la otra parte, esto claro dentro del margen de una discusión entre dos personas maduras emocionalmente. Pero las más de las veces, nada de esto se da. Ambas partes abordan el tema desde el flanco del ataque personal y por ende reciben la respuesta respectiva. No se aborda el tema de fondo, se va a la periferia de la agresión verbal; al final queda el sinsabor de las palabras dichas, el malestar íntimo, el silencio. Esto cuando se paró la "discusión", vamos a decir, a tiempo. La autoestima de las personas es menoscabada. El mal trato es psicológico.
En los otros casos, cuando se agota el diccionario, es decir cuando los epítetos han ido subiendo de tono, es como que el camino andado ya no se puede desandar. Entonces la herida ya no es tan superficial. Es profunda, porque al calor de las palabras incluso se han tocado los vínculos familiares, involucrando a terceros en algo que solo es de dos personas y rebazando los límites de la pareja y de su hogar. Se ha tocado la puerta de la injuria.
A diario solemos leer o escuchar la crónica policial dando cuenta de los uxoricidios, es decir de la muerte a manos del cónyuge o la pareja. La violencia que se inició como una llamita pequeña, como el destello de un fósforo, ha terminado por arrazar la vida de los protagonistas de una historia que comenzó cuando se enamoraron.
No estamos acostumbrados en primer lugar a conversar, a comentar los acontecimientos del día ni con la pareja ni con nuestros hijos, ni a comentar las noticias. De ese diálogo diario, de ese intercambio de información va naciendo el conocimiento de la vida ajena al hogar, de la otra persona; de nuestro interlocutor. De allí nace el conocimiento de las discrepancias, el conocimiento de las opiniones de nuestra pareja o de nuestros hijos. De este diario ejercicio nace la costumbre de llevar las discusiones (viene de discurso) con serenidad, con la tranquilidad necesaria. En casa solía convocar a mesa redonda de tanto en tanto. Sobre todo cuando el clima familiar se ponía tenso por una serie de razones (económicas) que nos tocó vivir a causa de las crisis que nuestra generación ha vivido, devaluaciones que hicieron temblar no solo la economía del país sino la estabilidad de muchísimos hogares.
Entonces, como siempre, establecimos prioridades, con la participación de toda la familia. Los niños querían tal o cual cosa. Presupuesto en mano les demostrábamos que no era posible al momento. Que tendríamos que reducir tal o cual gasto para poder comprar tal o cual cosa. Así fuimos aprendiendo a intercambiar ideas, a discutir con las cartas sobre la mesa y evitamos los altercados, ellos y nosotros aprendimos a dialogar.

jueves, 6 de noviembre de 2008

LA PAGINA EN BLANCO

Hace poco una joven mujer se quejaba de su pareja que no se cansaba de preguntarme cuántos hombres han existido en mi vida antes de conocerlo, al punto que una mañana le contesté ni quieras saberlo, desde entonces me mira como queriendo adivinar mi historia personal.
Cuando dos personas deciden unir sus vidas para hacer un mismo camino ¿Qué importancia tiene hurgar en el pasado? ¿Qué se gana sabiendo a cuántas personas conoció, con cuántas convivió, quién le causó más dolor, con quién se sintió mejor, etc.? Lo que realmente importa es que ambos han tomado la decisión de compartir una experiencia que los conducirá a la felicidad conyugal. Lo que cada uno ha vivido anteriormente es historia pasada cuyo conocimiento es de su solo interés.
Por lo tanto es mejor comenzar esta nueva etapa de sus vidas con la página en blanco.

lunes, 20 de octubre de 2008

ELEGIR ESTAR DE BUEN HUMOR

Hoy recibí un correo electrónico de mi primo Edwin, en el que planteaba justamente la elección del día: Estar de buen humor o de mal humor. Es decir tomar las cosas del lado positivo o del negativo. Justamente la semana pasada tuve otra charla pre matrimonial. Uno de los novios estaba alterado. Apenas al comenzar me preguntó "¿Porqué me mira?" en un tono de voz cortante pese a su sonrisa, que no alegraba sino desfiguraba su rostro; la novia se sonrojó y le dió una patadita que seguro pensó nadie había visto. Le expliqué con claridad que cuando hablo siempre miro a las personas directo a los ojos y me gusta que correspondan a la mirada porque ello significa que estamos en contacto. establecer el contacto visual es importante cuando una persona habla con otra. Volviendo al tema del buen humor. Al parecer este señor estaba impregnado de mal humor. A la defensiva. Pensé, debe estar cansado de la rutina diaria, como si la novia me hubiera leído la mente dijo con cierto temor: "Es medio loco siempre está así" .
Me pregunto cómo va a ser ese matrimonio. Si ya de por sí la convivencia no es nada fácil, con una persona que tiene esa carga negativa consigo cómo se puede convivir?.
La vida en sí plantea a diario una serie de imprevistos que te ponen en una encrucijada ¿Qué hago? Les decía que lo primero sería analizar la situación con la mayor calma posible. Tratar de encontrar el lado positivo del acontecimiento. Esto ayuda a bajar la tensión del momento.
Hace poco recibí la llamada de un amigo que vive fuera del país. Me contó que estaba en la sala de cirujía del hospital a punto de ser operado de un tumor canceroso que le habían detectado en el riñón. De pronto el médico recibió una llamada de urgencia y le explicó que debía dejarlo allí por unas horas porque debía operar en la sala de emergencias. El se quedó tranquilo y aprovechó para reflexionar "Por algo será", se dijo. Se levantó de la camilla, fue a su habitación, se vistió y salió del hospital. Se paró en el umbral de la salida y miró el espacio exterior. Le pareció más hermoso que nunca. Entonces decidió optimizar su enfermedad. Se ha puesto a régimen alimenticio y va a chequerase con su médico. Este le ha dicho que siga haciendo lo que esté haciendo porque el tumor no ha crecido, que al parecer está reduciéndose.
Es decír ha optado por vivir de buen humor frente a esta contingencia.
Cuántas veces amanecemos con el NO frente a nuestros ojos y es así como nos va en el día. Nada Me sale bien, decimos, pero qué hacemos para que nos salgan bien las cosas? En la vida de pareja este punto es vital. Qué hacemos para vivir bien? Solemos bromear? Nos reímos juntos? Es decir COMPARTIMOS las pequeñas cosas? Estamos dispuestos a capturar la cotidianidad las pequeñas cosas bellas que a diario se nos dan gratuitamente? Estamos dispuestos a sonreír? a estar de BUEN HUMOR?

sábado, 11 de octubre de 2008

PAGINAS SUELTAS

En momentos como los que estamos viviendo plagados de corruptelas, corrupciones y corruptos la pregunta que surge de inmediato es ¿Qué clase de familia tuvo este individuo? ¿Que pasó, en todo caso, durante el transcurso de su vida que lo llevó a cometer estos actos? ¿Cuándo es que se inicia este proceso?
Sabemos que los padres tenemos la obligación de alimentar a nuestros hijos, educarlos, formarlos, darles los medios necesarios para que cuando sean adultos sean hombres de bien, pero dentro de los límites de nuestras posibilidades.
¿Qué se entiende por alimentos? No solo los alimentos como tales, de acuerdo a nuestro ordenamiento civil implica el vestido, la atención médica, la escolaridad, las actividades complementarias para su buen desarrollo. Hoy más que nunca necesarias, dada la alta competencia a la que deben enfrentarse. En este rubro entran pues las recomendaciones de una alimentación balanceada, el chequeo médico para detectar alguna que otra deficiencia o dolencia; y lo que es tanto o más importante: la participación de ambos padres en el desarrollo escolar de los hijos. Suelo decir que los niños no nacen por generación espontánea, se requiere de la participación de dos seres humanos para que se de el proceso de gestación. De tal modo no se trata de "tu" hijo sino de "nuestro" hijo. Es cierto que a veces estamos cansados por la jornada diaria pero las reuniones de padres de familia son cada bimestre, de tal modo que debemos procurar asistir ambos a dichas reuniones, salvo que se nos convoque para casos especiales. Los fines de semana tratemos de compartir nuestro tiempo juntos. Un niño seguro será un hombre feliz.
Recuerden que los profesores INSTRUYEN, es decir dan conocimientos, los padres EDUCAMOS. Hay personas que dicen "para eso los he matriculado en un buen colegio", no deleguemos en terceros nuestra responsabilidad.
El vocablo educar tiene un amplio espectro. Desde las normas de higiene, el comportamiento en casa y fuera de ella (los buenos modales), hasta el respeto por sí mismos y por ende por los otros, sea cual fuere su calidad personal. Este es un rubro que tocaremos más adelante.
El conjunto constituido por la instrucción, educación, y obtención o desarrollo de habilidades que proporcionemos a nuestros hijos harán del niño una persona de éxito.
La formación religiosa, sea cual sea el credo, si es llevada con convicción, es una base fundamental. Es más si se es agnóstico, la moral y la ética de los padres influirá en forma definitiva en los hijos. La enseñanza recibida de los padres perdura en el tiempo y en el espacio.

martes, 7 de octubre de 2008

UN PASO CON AMOR Y OTRO CON BUEN HUMOR

Esta es una frase de un un muy buen amigo, refiriéndose a cómo debe ser la relación dentro del matrimonio. El diario quehacer: levantarse temprano para ir a trabajar y regresar tarde después de un día ajetreado, es cosa de todos los días. Más aún en esta época en la que lo que falta es el poderoso caballero Don Dinero. Pero allí no acaba el cuento, el asunto es que al regresar a la casa hay que seguir dándole y dándole al trabajo, en este caso arreglar las cosas que se quedaron sin hacer en la mañana, antes de ir al trabajo. Nuestro ordenamiento legal, el Código Civil, preve el caso cuando señala que ambos cónyuges tienen en el hogar los mismos derechos, deberes, responsabilidades y consideraciones y que cuando uno de ellos trabaja fuera del hogar el otro se encarga de las labores hogareñas sin que esto exima al otro de su participación en las mismas. Claro esta rutina termina por agotar y nublar los sentimientos que nos llevaron al matrimonio, si es que no estamos convencidos que la fórmula que plantea este código es buena. Una buena dosis de buen humor ayuda más. El compromiso de tener éxito en esta empresa ayuda más aún.
Aprender a reírnos incluso de nosotros mismos, a tomar la vida con optimismo. Mis hijos me decían que el consejito que les daba sabía a receta de los libros de autoayuda, quién sabe tengan razón. Solía decirles que para mí la vida era como un partido de futbol en el que cada jugador debería ir con la idea de hacer un gol. Que como en toda contienda deportiva de ésta índole les iban a faulear, que recibirían patadas en la canilla, empujones, que me mencionarían con frecuencia (en la forma que suelen hacerlo), que se caerían, etc. etc. pero que ellos con el pundonor que les caracteriza tendrían que levantarse y seguir jugando hasta hacer el punto ganador.
El tiempo les ha demostrado que es así, que si ellos no tuvieran la fortaleza que les caracteriza no hubieran llegado a las metas que han alcanzado, y saben que el ingrediente que ha hecho más fáciles las cosas ha sido el buen humor que llevan consigo para sobreponerse no sólo con entereza sino con alegría a los problemas que la vida diaria les plantea.
Ya en un ámbito más de pareja, la cosa se pone color de hormiga cuando el bolsillo aprieta. Enfrentar restricciones a los gastos que en la época de soltería se hacían, o querer seguir viviendo en ese tren de gastos y compromisos, peor aún. Cómo sonreír en esos momentos? Cómo bromear en esos momentos? Difícil verdad? No se preocupen si están firmemente convencidos de que el matrimonio es para toda la vida, lo van a lograr. No se desanimen.

viernes, 19 de septiembre de 2008

¿HAS PENSADO BIEN?

El matrimonio no es simplemente un documento que se firma y que se puede dejar sin efecto o anularse así como si nada. Conlleva el compromiso de caminar juntos, insisto una vez más que uno de los pilares que sostienen esta relación es el respeto mutuo.
Nuestro ordenamiento legal establece que: El matrimonio es la unión voluntariamente concertada por un varón y una mujer LEGALMENTE APTOS para ella y formalizada con sujeción....¿Qué se entiende por legalmente aptos? ¿Que sea mayor de edad, sano mental y físicamente, que ambos tengan una cultura similar, con una economía suficiente como para sumir las obligaciones económicas provenientes del matrimonio, con la suficiente capacidad moral y ética?
La mayoría de edad supone que el ciudadano que ha cumplido los dieciocho años ha alcanzado la capacidad (legalmente entendida) de discernimiento y libertad de acción. Craso error. El hecho de alcanzar la mayoría de edad no significa que tenga la madurez necesaria para contraer matrimonio, menos para procrear.
Cierto día mi hija, entonces de trece años, me preguntaba entre llantinas de adolescente porqué no podía tener un enamorado como su amiga. Ella cumplía catorce años y me pidió hacer una reunión en casa a lo cual accedimos. Durante la estacte ella y sus otras amigas y amigos bailaban felices entretanto su amiga; la del enamorado, estaba sentada moviendo los pies mientras su galán sujetaba con fuerza su mano impidiéndole ser partícipe de la reunión.
Ese fin de semana fuimos con mis tres hijos a comprar una planta de manzano aún pequeña y la sembramos en el jardín de la casa. En el trayecto les explique todo el proceso de germinación. Según crecía iba explicando a los tres que las varas puestas por mi padre alrededor del arbusto en crecimiento eran para que creciera derecho, es decir tenía que sujetarse en el caso de los seres humanos a ciertas normas de conducta. Cuando empezó a florecer y se cayeron los pétalos se fromaron pequeños frutos que obviamente no podían ser ingeridos. Fueron desarrollándose pero aún estaban verdes, cuando maduraron los cosechamos y disfrutamos de las manzanas. Una que otra no se desarrolló y una que otra se descompuso, moraleja: Todo a su tiempo.
Creo que no sólo es la edad lo que determina la aptitud para el matrimonio. También es el estado de salud. Si bien se preve que las parejas deben hacerse un examen médico, este requisito que todos cumplen no es la suficiente garantía del buen estado de salud de los contrayentes. Es muy, pero muy importante el que estos estén completamente sanos. Así se evitaría el nacimiento de niños infelices. Sí, sé que esta opinión es poco menos de entrar en el tema de la profilaxis social. Pero qué es preferible ¿Que una pareja con problemas de salud procree un niño enfermo o que no procree? Veamos, A y B se casan sabiendo que A tiene antecedentes familiares de enfermedades mentales. Procrean, al cabo de un tiempo uno de los niños desarrolla la enfermedad, no es un niño feliz ni será un hombre sano y todala familia se verá afectada. O cuando tienen tipos de sangre incompatible, o están afectados por TBC o VIH aún así deben casarse?
Conversando sobre el tema me decía una amiga lo importante que es conocer a la familia de la pareja ANTES del matrimonio. Es cierto. Así ambos ven de cerca el panorama familiar con el que van a convivir. C se conoció con D en un viaje que hizo, continuaron comunicándose y D vino a Lima a conocer a la familia de C, que era la mayor de las dos hermanas. Las familias latinas son familias extendidas es decir que solemos reunirnos con frecuencia y formamos un gran grupo familiar, cual era el caso de la familia de C. En el país de origen de D no funciona así, de tal modo que cuando se casaron el dijo tajantemente que ella no podía recibir huéspedes aún si estos fueran sus padres. La vida de aislamiento familiar de ambos lados produjo el decaimiento de las relaciones familiares. Hace pocos meses se han divorciado.
¿Hubo un choque cultural?. He alli otro tema, la afinidad cultural de la pareja. Este desnivel ocasiona un sin número de roces a nivel familiar, sin embargo si quien está, digamos en otro plano se propone mejorar en pro de la relación los problemas se superan, salvo casos en que la diferencia conceptual sea tan grave que no se logre salir del entrampamiento.
Se dice poderoso caballero es don dinero, y es verdad. El dinero en si sirve para solucionar problemas y poner al alcance nuestro la buena alimentación por ende una buena salud, el acceso a los medios de aprendisaje, a la cultura; incluso la vestimenta, es decir que el dinero nos hace la vida llevadera. Cuando el cinturón aprieta es cuando los problemas surgen al no poder atender a las necesidades de la familia bajo los mismos estándares, y hay que restringir los gastos accesorios. De tal manera que antes de casarse sería recomendable coger un lápiz y una hoja de papel y escribir en ella lo que llamamos un presupuesto de gastos familiares. Así se visualiza el panorama que nos espera en cuanto a la economía futura.
El tema de la moral y de la ética de cada persona es uno de los puntos más álgidos de la relación. En el sistema del P A N (padre, adulto, niño) vemos cuán importante es la influencia de la figura paterna en una persona. Hace poco asistiendo a una consulta de violencia familiar, ella me refería que recién se había enterado que su suegra durante su etapa de soltería había sido una persona de conducta dudosa y su suegro un marido abusador. Allí estaba la respuesta a los problemas que afrontaba. Su esposo la había maltratado física y mentalmente durante años y había sostenido una relación paralela y ahora pretendía que sus hijos lo aceptaran como "normal". Este hombre no había sabido depurar las influencias negativas de sus padres y quedarse solo con lo que era bueno, había asimilado en su totalidad estas vamos a llamar costumbres y las aceptaba como naturales, es decir no sabía diferenciar entre lo inmoral y la falta de ética de sus actitudes y las actitudes positivas de otras personas como su esposa e hijos. Para terminar, también ella era hija de una madre sumisa aún cuando su progenitor habia sido un buen hombre, la madre nunca fue capaz de desarrollarse como persona. Ahora las hijas de la consultante eran las que le había dicho Basta!.

viernes, 12 de septiembre de 2008

¿QUE ES EL MATRIMONIO PARA TI?

Ayer decía durante la charla que daba a seis parejas, que antes del matrimonio ambas partes, durante el proceso de enamoramiento, muestran lo mejor de sí o dan una imagen distinta de lo que en verdad son, después de la boda las cosas cambian a veces a tal grado que el hombre o la mujer a quién decíamos conocer "como la palma de mi mano" resulta un(a) completo(a) desconocido(a). No importa si se conocen desde adolescentes porque fueron vecinos o estudiaron en el mismo colegio, o porque se conocieron en la universidad, o en la oficina, o apenas hacen meses, todos afirman que se conocen lo bastante como para casarse. es decir no es el tiempo que llevan de conocerse lo que les va a permitir hacer vida en común, convivir.
Entre los atractivos que se esfuman después de consumado el matrimonio está precisamente el romanticismo, la ilusión. Ese halo luminoso que acompaña a la pareja desde que simpatizan hasta que se casan frente al representante civil o al sacerdote. Les contaba que una joven recién casada me decía que cuando hizo el reclamo correspondiente a su esposo, este sin más ni más le contestó: "Pero si ya nos casamos, ya no es necesario todo lo demás". De la noche a la mañana su pareja era otra persona. Le decía que tal vez ella no había visto al verdadero hombre que era porque la ilusión la había cegado, comenzamos a examinar actitudes anteriores y en efecto encontramos que ella, llevada por esa ceguera momentánea, sólo miraba el lado que ella quería ver, y que en su fuero interno pensaba que el iba a cambiar, que ella tendría la capacidad suficiente para lograr este cambio. Craso error, cada persona es como es. No hay posibilidad alguna de cambio, de lo que podemos hablar es de mutuas concesiones, de una amistosa persuación.
Claudia, una de las asistentes lleva quince años de casada civilmente y han decidido casarse ante la iglesia. Ella contaba que eso no ocurría con ella y que hasta su hijo tenía delicadezas como el de llevarle un chocolate o un caramelo y que solía decirle "esto es para tí", que ella creía que era porque veía a su padre tratarla con cariño, respeto, consideración. Su rostro resplandecía cuando narraba estos detalles que la hacían feliz. Nos dijo que ellos habían hecho un proyecto de vida que estaban construyendo día a día. En efecto, son detalles que le alegran el día y hacen sentir bien pero a la vez ambos quieren alcanzar una meta: ser un matrimonio bien avenido, dar a su hijo un hogar y disfrutar, como familia, del cariño de los abuelos, tíos, primos, amigos de ambas partes. Personas sencillas, con una visión clara, madura, de qué es lo que esperan de sí mismos y qué quieren dar a su hijo. Una lección de vida que nos dice que el matrimonio es un proyecto de vida en común en el que ambas partes ponen de sí para hacer feliz al otro.
¿Tú, qué piensas acerca de lo que realmente debe ser un matrimonio? ¿Tal vez caminar en paralelo, hacer el camino juntos sin renunciar a su identidad, al desarrollo como ser humano; hacia el cual debemos tender todos para beneficio de esta nueva empresa que acometemos cuando contraemos lazos matrimoniales, beneficios que alcanzarán a los hijos que se procreen, desarrollo personal que creará para la familia un ambiente cálido, excento de frustraciones, de recriminaciones o que pese a estas siga adelante y supere las tempestades como buen navegante?
Te dejo las preguntas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

LA GRAN EMPRESA

Cuando dos personas se conocen y "hay química" entre ellas, se dice que han encontrado a ese ser especial que responde a sus espectativas y deseos para formar pareja. Ilusionadas se cogen de la mano y emprenden el camino. Embebidos de felicidad, disfrutan de actividades comunes, van al cine, a tomar un café, caminan por los parques, están enamorados. Han entrado en la fase del amor (en amorarse). Se hacen confidencias y van descubriendo que cada uno lleva en su equipaje un cúmulo de experiencias, negativas y positivas, adquiridas en el curso de su vida. Pero no sólo están las personales sino la influencia de su entorno. Qué le transmitió a cada cual su padre, madre, profesores, amigos, parientes. Las experiencias de su niñez que quedaron impresas en su personalidad. Sus temores, inseguridades, así como las alegrías.
Suelo decir que cuando dos personas deciden formar pareja y/o contraer matrimonio forman una empresa sui generis. Si bien en una empresa comercial se requiere de un capital, estatutos que la rijan, empleados ad hoc, cuya administración "tiene que" ser óptima para que funcione y sus asociados resulten beneficiados, la empresa de formar un hogar conlleva tanto o más riesgo que la comercial. No sólo está en juego el capital que se ha invertido en la formación de la empresa, está en juego la vida de dos personas que han decidido convivir, es decir hacer vida en común. Nada más difícil. Qué hacer para que el matrimonio funcione. No hay una fórmula mágica que abra las puertas de la felicidad absoluta, es más no existe la tal felicidad permanente, pensar en esta posibilidad sería vivir fuera de la realidad.
Qué hace un buen conductor de un vehículo para que éste funciones bien todo el tiempo posible: se preocupa del mantenimiento del mismo, regula los frenos y acelerador, cambia el aceite cuando debe hacerlo, debe usar el combustible adecuado, tener el recipiente de agua siempre lleno, hacer alineamiento de ruedas, mantenerlo limpio, tener a la mano el botiquín de primeros auxilios, etc. etc. y conducir en estado de sobriedad y con cuidado, sujetándose a las normas de tránsito. Es mejor si el copiloto también sabe conducir y está conciente de su responsabilidad como tal.
En el caso del matrimonio suele ser así: ambos se preocupan mutuamente de su bienestar, saben cuando frenar sus impulsos y cuando acelerarlos, cuando cambiar de actitud, cuando usar la dosis afectiva sin descuidar el recipiente de amor, enderezar a tiempo si estuvo a punto de flaquear, mantener la relación transparente, saber consolar y acompañar cuando es necesario con el gesto o la palabra adecuada, mantener el equilibrio. Por una razón muy sencilla, ambos tienen en el hogar autoridad, consideraciones, derechos, deberes y responsabilidades iguales; es decir como persona, como ser humano conciente de su calidad de tal no puede ser de otro modo. No hay escapatoria, este compromiso es un compromiso de vida basado en el respeto que se deben a sí mismos. Si te respetas respetas al otro, así de fácil.
Con la experiencia adquirida durante cuarenta años de ejercicio profesional como abogado y preocupada por los desencuentros conyugales, una tarde conversaba con el Párroco R. P. Juan Sorota, de la Parroquia Santa María de Nazareth, acerca de las charlas pre matrimoniales y le sugerí y fue aceptada de inmediato, la Charla de información Legal, en la que poco a poco las normas legales fueron quedando como epílogo ya que fueron tomando fuerza lo que ahora se ha puesto en boga ante la decadencia humana: LOS VALORES.
¿Qué es el matrimonio? Será tal vez ¿unir fuerzas y caminar juntos y hacer este camino dentro del marco de la colaboración y el respeto?
Acaso sea esta la fórmula mágica para que un matrimonio no fracase, es decir no llegue al divorcio. La búsqueda constante de encontrar formas, modos o maneras de no incidir en una demanda, salvo casos extremos en los que no sólo los cónyuges resultan con heridas incurables sino que el daño se extiende a los hijos, me induce a presentar este trabajo como un aporte a todas aquellas personas que están pensando en casarse o que estando casadas busquen ayuda para solucionar lo que en inglés se llamaría missunderstanding, el diálogo cruzado que no permite entenderse y llevar la fiesta en paz.