martes, 7 de octubre de 2008

UN PASO CON AMOR Y OTRO CON BUEN HUMOR

Esta es una frase de un un muy buen amigo, refiriéndose a cómo debe ser la relación dentro del matrimonio. El diario quehacer: levantarse temprano para ir a trabajar y regresar tarde después de un día ajetreado, es cosa de todos los días. Más aún en esta época en la que lo que falta es el poderoso caballero Don Dinero. Pero allí no acaba el cuento, el asunto es que al regresar a la casa hay que seguir dándole y dándole al trabajo, en este caso arreglar las cosas que se quedaron sin hacer en la mañana, antes de ir al trabajo. Nuestro ordenamiento legal, el Código Civil, preve el caso cuando señala que ambos cónyuges tienen en el hogar los mismos derechos, deberes, responsabilidades y consideraciones y que cuando uno de ellos trabaja fuera del hogar el otro se encarga de las labores hogareñas sin que esto exima al otro de su participación en las mismas. Claro esta rutina termina por agotar y nublar los sentimientos que nos llevaron al matrimonio, si es que no estamos convencidos que la fórmula que plantea este código es buena. Una buena dosis de buen humor ayuda más. El compromiso de tener éxito en esta empresa ayuda más aún.
Aprender a reírnos incluso de nosotros mismos, a tomar la vida con optimismo. Mis hijos me decían que el consejito que les daba sabía a receta de los libros de autoayuda, quién sabe tengan razón. Solía decirles que para mí la vida era como un partido de futbol en el que cada jugador debería ir con la idea de hacer un gol. Que como en toda contienda deportiva de ésta índole les iban a faulear, que recibirían patadas en la canilla, empujones, que me mencionarían con frecuencia (en la forma que suelen hacerlo), que se caerían, etc. etc. pero que ellos con el pundonor que les caracteriza tendrían que levantarse y seguir jugando hasta hacer el punto ganador.
El tiempo les ha demostrado que es así, que si ellos no tuvieran la fortaleza que les caracteriza no hubieran llegado a las metas que han alcanzado, y saben que el ingrediente que ha hecho más fáciles las cosas ha sido el buen humor que llevan consigo para sobreponerse no sólo con entereza sino con alegría a los problemas que la vida diaria les plantea.
Ya en un ámbito más de pareja, la cosa se pone color de hormiga cuando el bolsillo aprieta. Enfrentar restricciones a los gastos que en la época de soltería se hacían, o querer seguir viviendo en ese tren de gastos y compromisos, peor aún. Cómo sonreír en esos momentos? Cómo bromear en esos momentos? Difícil verdad? No se preocupen si están firmemente convencidos de que el matrimonio es para toda la vida, lo van a lograr. No se desanimen.

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