Es saludable tomarse un tiempo para reflexionar. Romper con la rutina y airear la mente, limpiar el espíritu, renovar fuerzas para seguir. Es más, al tomar distancia con el diario vivir como que se ve el lado que no vemos de cerca. En perspectiva se hace más sencillo distinguir la silueta, es un decir claro está. Puede pasar que idealicemos la situación. Cómo mantener la cabeza fria? Pues nada, simplemente tratar de ser objetiva. No es fácil. Pasé horas hablando con una amiga joven. Tiene cuarenta años y aún no ha podido desprenderse del "recuerdo" de hechos que marcaron su vida. Dejamos en claro que no se puede vivir como los "condenados" arrastrando per sécula seculorum las cadenas. En este caso no nos ayuda en nada el recuerdo, nos sirve de ancla o de venda sobre los ojos y no nos deja ver lo que está allí frente a nosotros. Mi amiga ha logrado sola un sinfin de triunfos personales pero no los ve. espero que después de nuestras charlas interminables pueda vislumbrarlos y sentirse bien consigo misma.
miércoles, 3 de junio de 2009
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